COMPARTIR
Masia Ca n´Oliveró de Castellbisbal

Artículo de opinión, X. Bernabeu

Con la llegada del verano empezamos a dejar atrás la etapa de emergencia sanitaria por la Covid-19 y nos adentramos en una nueva fase de emergencia económica y social que previsiblemente será larga y traumática. La situación extraordinaria que hemos vivido ha causado estragos en el tejido productivo y asociativo, así como en la salud mental de muchas personas. Cuando se produce una crisis sistémica, involuntariamente se realiza un “test de estrés” al modelo y a sus gestores. En nuestro caso se podría considerar que han aflorado muchas de las miserias y carencias de un sistema insostenible que casi con toda seguridad agravarán las ya de por sí dramáticas consecuencias derivadas de la respuesta del ser humano ante un fenómeno de la naturaleza. Se podría pensar que la burbuja del supuesto estado del bienestar, en la que hemos estado viviendo (bien) una pequeña parte de los seres humanos, la ha pinchado la gestión de nuestros dirigentes ante los retos provocados por un nuevo y desconocido virus. Hay quien opina que el impacto de la Covid-19 en la población mundial es más bien escaso, mientras que las decisiones de los diferentes gobernantes seguramente tendrán efectos, muchos de ellos devastadores, sobre la vida de la mayoría de personas. Nos abocamos a una nueva realidad que no sabemos cómo será, pero diferente seguro. Por otro lado, el confinamiento también ha tenido sus efectos positivos. Básicamente nos ha regalado tiempo. Tiempo precioso para disfrutar de la convivencia con los seres queridos más cercanos, para leer y estudiar. Tiempo para replantearse valores y prioridades. Tiempo para reflexionar. En este nuevo contexto nos enfrentamos, si queremos subsistir con dignidad, a grandes retos que, por responsabilidad, no podremos eludir ni a nivel personal ni conjuntamente. Difícilmente los que están ejerciendo el poder desearán abordar grandes cambios estructurales porque básicamente concentrarán sus esfuerzos, desde una perspectiva que podríamos considerar en general egoísta y cortoplacista, en mantener el “status quo” (es decir el poder) todo lo posible. No nos lo podemos permitir y el planeta tampoco. En estos momentos se requiere una visión (y acción) a nivel global huyendo de la contraproducente descoordinación mundial a las que estamos acostumbrados.

Activismo y presión popular como fórmula tradicional para mejorar la sociedad

A nivel local, seguramente se reactivará el activismo de base al margen de las anacrónicas instituciones que hemos ido consolidando y ampliando durante demasiado tiempo y que han (hemos, al permitirlo) contribuido a crear estados mastodónticos, ineficaces e ineficientes (algunos más que otros) que además han ido intensificando el control de su población y las desigualdades (especialmente entre el llamado primer mundo y el resto). ¿Conseguiremos tener, por fin, conciencia de especie? ¿Alcanzaremos una visión planetaria, desde la diversidad, de la realidad? Los cambios positivos, si llegan, se producirán por presión popular desde el tejido asociativo. No parece haber alternativa. Podemos tener la sensación que a los poderes fácticos ya les interesa tener a gran parte de la población dividida y entretenida con cuestiones estériles y problemáticas artificiales, pero eso se debería acabar. Seguramente, si nos hubiésemos dotado de un sistema educativo que nos hubiese enseñado a pensar y a razonar no habríamos llegado a este punto crítico.

“Tertúlies amb l´ànima”

En esta coyuntura nace “tertúlies amb l`ànima” con el objetivo de crear, con esperanza, espacios abiertos de reflexión y crítica constructiva sobre la realidad que estamos viviendo y sobre cómo afrontarla. El próximo 28 de junio se dará el pistoletazo de salida a esta iniciativa con la celebración de la primera tertulia que llevará por título “Cap a quin món anem? Com el volem?” y que se celebrará en Ca n´Oliveró de Castellbisbal, una masía del siglo XVII. La idea, de entrada, es reunir mensualmente y en diferentes espacios a un grupo de personas con inquietudes y ganas de compartir pensamientos e ideas sobre diferentes temas de actualidad. Vamos hacia un futuro diferente. Intentemos, entre todos,  que sea lo mejor posible.

Comentarios